MEDITACIÓN CON MANTRAS

Un mantra son palabras (o una sola palabra), una oración, frase, un nombre o un sonido sagrado que se repite una y otra vez normalmente como apoyo durante la meditación. Usar un mantra puede ser una herramienta muy poderosa y eficaz en nuestra práctica espiritual para centrar la mente, alejar las distracciones (con distracciones quiero decir pensamientos) y dejar ir emociones fuertes y dañinas como el miedo, la ira o el rencor.

La palabra mantra proviene del sánscrito y se construye a través del vocablo mans, que puede definirse como “mente”, y tra, que se traduce como “liberación”. Por lo cual, su significado literal en Sanscrito que quiere decir “LIBERTAD DE MENTE” En budismo, el mantra se utiliza para proteger la mente de patrones y hábitos a los que esta está sometida.

En el hinduismo la primera aparición de la palabra mantra se encuentra en el Rigveda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.). Allí significaba ―como ‘instrumento del pensamiento’― ‘oración, ruego, himno de adoración, palabra aplastante, canción’.

Un mantra puede ser en sánscrito, en inglés, español o incluso una sílaba que no pertenezca a ningún idioma pero que sin embargo resuene contigo y tenga un significado especial para ti. Al final, lo importante es que seas constante y cuantas más veces lo repitas, más efectivo será.

El mantra se convierte en el bastón de la vida de uno y lo conduce a través de cada prueba. No es una repetición vacía. Porque cada repetición tiene un nuevo significado, llevándote más cerca y más cerca de Dios.” 

Mahatma Gandhi.

Los Mantras están compuestos de altas vibraciones que, cuando se repiten un número de veces específico tienen el poder de enfocar la mente hacia los objetivos que queremos alcanzar en nuestra vida. Se basan en la vibración de palabras y su generación de energía. Estos pueden repetirse en voz alta o mentalmente a través de rituales como la meditación. Pueden también usarse con mandalas y otras herramientas para enfocar la mente y el espíritu.

Introducción e historia de la meditación con mantras

Con respecto a su origen, se cree que provienen de tradiciones védicas, aunque desde que fue creado el lenguaje como método para expresarnos y comunicarnos, las palabras son consideradas una fuente de poder de construcción o destrucción. De hecho, el especial interés que le ponemos a elegir el mejor nombre para nuestros hijos, está relacionado con la energía que queremos otorgarles. 

Los mantras son palabras o frases que se cantan en voz alta o, bien, de manera interna, como objetos de la meditación. A menudo, esos mantras se relacionan con alguna figura budista en particular, cuyas cualidades se pueden cultivar mediante la repetición del mantra adecuado.

La meditación con mantras es anterior al surgimiento del budismo, probablemente le antecede por varios cientos de años. El origen de los mantras se remonta al menos a la tradición védica que precedió al Buda, en la cual se empleaban los mantras como conjuros para influir o, incluso, para controlar a los dioses.

Aunque, en sus inicios, el budismo utilizó los cantos como un modo de práctica y empleó la recitación de versos como una forma de cultivar la atención consciente en las cualidades del Buda (Buddhanusati), parece que el uso de mantras no apareció en el budismo hasta que surgieron las tradiciones del Mahâyâna, las cuales incorporaron elementos de una práctica espiritual no budista, conocida como “Tantra”. El Tantra utilizaba profusamente los mantras para comunicarse con los dioses e influir en ellos y el budismo adoptó esa metodología como un medio para entrar en contacto con las cualidades de la iluminación. El Mahâyâna había desarrollado ya un “panteón” de figuras simbólicas con forma humana, que representaban la diversidad del estado iluminado. Dado su estrecho contacto con las tradiciones tántricas, era natural que estos Budas y Bodhisattvas arquetípicos llegaran a relacionarse con ciertas sílabas y mantras en particular.

Se dice que la palabra mantra viene de una raíz que significa “lo que protege a la mente”.

En la meditación budista se pueden emplear distintas cosas como objetos de concentración, como “protectores de la mente”. Cuando practicamos anapanasati (atención a la respiración) nos concentramos en la respiración. Si hacemos meditación caminando nos concentramos en las sensaciones al andar. Si hacemos la metta bhâvanâ (desarrollo de amor y bondad) nos enfocamos en las emociones. Si practicamos la visualización utilizamos imágenes visuales. Asimismo, los mantras son sonidos (palabras o frases) que se usan como un objeto de concentración.

Los sonidos se pueden cantar en voz alta o pueden escucharse internamente. Los mantras se pueden asociar con determinadas figuras históricas o arquetípicas o quizá no tengan ninguna relación con ellas. Por ejemplo, hay mantras que se relacionan con el Buda histórico (Om muni muni maha muni Shakyamuni svaha) y con la figura mítica de Avalokiteshvara (Om mani padme hum). El mantra de Prajnaparamita (Gate gate paragate parasamgate bodhi svaha) no se asocia con una figura iluminada sino con un cuerpo de textos conocidos como los sutras de la Perfección de la Sabiduría (Prajnaparamita). El mantra Om shanti shanti shanti (Om paz, paz, paz), hasta donde se sabe, no tiene relación con alguna figura y la frase en pali Sabbe Satta Sukhi Hontu (que todos los seres sean felices) se canta como un mantra y tampoco se le relaciona con alguna figura en especial.

Uno de los mantas más populares es OM, un sonido de origen hindú que tiene que ver con la creación del universo y el principio de nuestra existencia. Existen otros mantras que son muy populares dentro de la cultura hindú y el budismo, y cada uno tiene un propósito particular que apunta a servir de apoyo e inspiración en el camino espiritual de cada individuo que los usa. 

Mantra OM

 Nosotros estamos en la capacidad de crear nuestro propios mantras si utilizamos la intuición. Si combinamos las palabras con nuestra intención, podemos usarlos como cualquier otro mantra y probar su poder y efectividad. 

Cómo se usan los mantras y para qué sirven 

Existen muchos mantras que han sido conformados y cuyo significado ya ha sido impuesto. Se usan para despejar la mente de cualquier pensamiento perturbador. En ceremonias y rituales hindúes, se suele trabajar con los mantras y un complemento o accesorio como los son las mapalas o malas, parecidos a un rosario que sirven para llevar la cuenta del número de veces que repetimos el mantra que se ha elegido. 

Son muchas las personas que siguen al pie de la letra esta tradición y utilizan malas en sus sesiones de meditación las cuales se llevan a cabo, habitualmente, durante la mañana u horas de la tarde. Sin embargo, no es imprescindible llevar a cabo una ceremonia para usar los mantras, sino que se pueden usar muy fácilmente como instrumento de meditación. Repetir varias veces un mantra, bien sea en voz alta o en la mente, será suficiente para que sea efectivo. 

El lugar también es irrelevante a la hora de aprovechar el poderío de los mantras. Podemos hacerlo en el autobús, mientras paseamos a nuestra mascota, al momento de conducir a nuestro lugar de trabajo o en cualquier otro lugar que se considere apropiado para ello. Lo importante es hacerlo cuando lo necesitemos y sobre todo, si nos sentimos agobiados, con problemas, preocupaciones o pensamientos negativos. 

Cualquier momento puede ser propicio para encontrar un espacio de paz y relajación, todo se encuentra en la mente y en el control que podamos ejercer sobre esta, a través de la recitación de un mantra. 

¿Cómo funciona la meditación con mantras?

Los mantras son bastante misteriosos. Se dice que son “símbolos sonoros”, sonidos que, de alguna manera, corresponden y evocan a poderes espirituales que se pueden representar visualmente, como Tara, Avalokiteshvara, etc. Podemos ver, con facilidad, cómo la imagen de una figura en particular llega a tener un valor simbólico pero no es tan fácil explicar racionalmente cómo un sonido hace lo mismo. Quizá sea mejor pensar que los mantras son como algo que oscila entre la poesía y las fórmulas mágicas.

Hay muchos mantras que no tienen ningún sentido real, racional, ni siquiera en sánscrito, de modo que no se pueden traducir como si fueran un enunciado común. El mantra de Tara, por ejemplo, Om tare tuttare ture svaha, es un juego de palabras que reverbera con su nombre, el cual significa “salvadora” o “estrella” o “la que ayuda a atravesar”. Sin embargo, no enuncia nada acerca de Tara, más allá de proporcionarnos algunos sonidos muy evocativos.

Con frecuencia, los mantras contienen sílabas como Om, Ah y Hum (que se pronuncia “hung”, con una H aspirada suavemente). Estos sonidos no tienen un significado literal. Existen diversas “aceptaciones” o interpretaciones de lo que podrían significar estas tres sílabas y se les ha correlacionado (respectivamente) con cuerpo, habla y mente, o bien (otra vez, respectivamente), con el Dharmakâya, el Sambhogakâya y el Nirmânakâya. También tienen correlación con los Budas del mandala, donde Om es la sílaba simiente de Vairocana, el Buda central; Ah corresponde a Amoghasiddhi, el Buda del norte; y Hum a Aksobhya, el Buda del Oriente. Este tipo de asociaciones puede llegar a ser importante conforme nos vamos familiarizando con el budismo.

En los mantras, algunas palabras dan lugar a asociaciones más definidas. “Mani”, en el mantra de Avalokiteshvara (Om mani padme hum), significa “joya” y “padme” quiere decir “loto”. El significado de este mantra suele tomarse como “Saludo a la Joya que hay en el Loto”, aunque su gramática es algo incierta. Yo considero a este mantra como algo más bien poético y simbólico. La joya simboliza la claridad de la sabiduría, mientras que el loto es un símbolo de pureza y de compasión. De tal forma, el mantra de Avalokitesvara reúne sabiduría y compasión. Al recitar el mantra, uno está trayendo a la mente esas cualidades.

Mantra OM MANI PADME HUM

Pero tratar de entender los mantras de un modo intelectual quizá sea un poco como analizar un chiste, puedes hacerlo, sí, pero para cuando hayas terminado ya se habrá perdido por completo la finalidad que, en principio, tenía ese chiste. Hay quienes sostienen que los mantras poseen un “significado espiritual” inherente. Es decir, que cuando alguien canta el mantra de Avalokitesvara desarrollará una conexión con la compasión de Avalokitesvara, no importa si desconoce el significado del mantra (si es que lo hay) y aun cuando no sepa nada acerca del Bodhisattva mismo. Otros opinan que uno desarrolla una relación con el mantra conforme lo canta y empieza a aprender más acerca del Bodhisattva. Lo cierto es que es posible recibir los beneficios de un mantra aunque no se sepa nada de él.

Un mantra, como cualquier otro objeto de concentración, pueden ayudar a aquietar la mente. Cuando alguien recita un mantra, ya sea en voz alta o de manera interna, tiende a haber en él menos cháchara mental. Incluso, si al mismo tiempo que se canta el mantra se tiene una corriente paralela de discurso interno, el canto crea un mayor sentido de continuidad que se desarrollará con la práctica. Se dice que la palabra mantra significa “lo que protege a la mente”.

¿Cómo se usa la meditación con mantras?

Los mantras pueden emplearse solos o como parte de una práctica de visualización. En una visualización típica se da una comunicación que va de la “deidad” al practicante (como bendiciones, como rayos de luz o, incluso, como palabras) y también hay una comunicación desde el meditador hacia la deidad, en forma de mantra.

También puedes usar los mantras como “protectores de la mente” mientras caminas, lavas los trastes y hasta cuando estás sentado meditando. Con frecuencia, los budistas cuentan los mantras que cantan pasando las cuentas de una “mala”. El acto físico de contar girando una mala ayuda a la mente a mantenerse enfocada. Normalmente, una mala tiene 108 cuentas. Este número tenía un significado místico en la antigua India. Puede traerse la mala colgada en el cuello, de modo que se tenga a la mano cuando sea necesario, aunque no es esencial usar una mala.

Meditación con Mala

Si quieres usar mantras en una meditación formal, ya sea que los cantes en voz alta o de manera interna, primero ponte cómodo, con una postura erguida. Durante algunos minutos, observa tu respiración y deja que tu mente se asiente. Quizá quieras dejar que tu respiración sea más lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda. Esto ayudará a aquietar tu mente, aunque no es necesario que tengas la mente absolutamente serena antes de comenzar a decir el mantra.

Si estás diciendo el mantra en voz alta, deja que resuene en tu pecho.

Puede servir que inhales profundamente, llevando el aire a tu vientre, antes de pronunciar cada mantra. Por lo general, un mantra sonará mejor si lo emites en una sola exhalación. Si eso te resulta difícil, tampoco te preocupes.

Deja que dure la última nota de cada mantra antes de comenzar el siguiente. Verás cómo los mantras entran en un ritmo natural con tu respiración. Asegúrate que el mantra vaya con tu respiración y no al revés, no sea que termine faltándote el aliento.

No pienses activamente en el significado del mantra (¡si es que lo tiene!). Si conoces el significado de alguna de las palabras, es posible que te remita a ciertas ideas. Esas asociaciones tendrán un efecto en tu mente y su sentido se irá haciendo más profundo cada vez, conforme lo explores fuera de tu meditación.

Si te surge alguna preocupación en cuanto a estar trabajando adecuadamente con el mantra, deja que esa inquietud se disipe. Poco importa si tu pronunciación no es la correcta, lo que cuenta es el espíritu.

Para terminar, permite que tu canto vaya bajando de volumen poco a poco, hasta que deje de ser un sonido externo y sólo lo escuches en tu interior. Luego deja que ese sonido interno se vaya volviendo silencio.

Al concluir la práctica, permanece sentado en la resonancia de ese silencio, dejando que la vibrante quietud tenga un efecto refrescante en tu mente y tus emociones.

Ejercicios para el uso de los mantras

Aunque dijimos que cualquier momento será ideal para usar los mantras, es ideal seguir estos pequeños pasos para lograr mayores niveles de concentración, relajación y control mental: 

  • Busquemos un lugar donde no estemos expuestos a interrupciones 
  • Escoge el mantra que más te guste o más te sirva para cumplir con tus objetivos y metas 
  • Identifica cuál es intención de la meditación 
  • Concéntrate en tu respiración por un lapso de 5 minutos. Sigue el ritmo que te dicta el cuerpo de forma natural. 
  • Empieza a decir el mantra tomando aire y vocalizando al exhalar.
  • Prolonga el mantra todo lo que puedas, pero sin forzarlo
  • Mantén el ritmo hasta minimizarlo y quedar en completo silencio
  • Disfruta del silencio por el tiempo deseado 

Cómo los mantras para niños ayudan en su desarrollo

Meditacion con niños

Establecer una práctica diaria de meditación en la infancia de tus hijos es beneficioso en muchos sentidos.

Vivimos una vida ajetreada. Deprisa, en la que a veces se nos olvida pararnos un segundo para disfrutar del momento. Es sabido por muchos que la meditación puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad y estrés. Sin embargo, la gente no asocia esta práctica con la infancia y no se para a pensar lo mucho que puede ayudarles en su desarrollo.

El propósito de repetir un mantra (una frase corta) continuamente no es otro que liberar la mente de pensamientos que se quedan atrapados en forma de loop en nuestra mente. Además, al ir acompañadas, en muchos casos, de melodías rítmicas, ofrecen una sensación de bienestar y tranquilidad.

Además, los mantras, si son escogidos cuidadosamente, tiene el poder de llegar a nuestro subconsciente para ayudarnos con distintos hábitos y patrones.

Es por ello que, establecer una práctica de la meditación diaria desde la infancia puede ser benificios para los niños.

Mantras para niños y niñas: Los más populares

El objetivo de la meditación es hacer a las personas más conscientes para que sepan vivir de una forma más presente. Al tratarse de los más pequeños de la familia, también es importante que asocien esta práctica con la diversión.

¿Meditar puede ser divertido? ¡Por supuesto que sí! Y con estos mantras para niños que hemos escogido más aún.

1.Sa Ta Na Ma

El mantra Sa Ta Na Ma tiene su origen en el Kundalini Yoga que se hizo conocido en occidente gracias a Yogi Bhajan. Es una mantra divertido para empezar por dos motivos:

  • Conforme se van recitando las palabras de cada mantra cambian las mudras o posturas de los dedos. Pasa de tocar el dedo índice y pulgar con Sa, corazón y pulgar con Ta, anular y pulgar con Na, y meñique y pulgar con Ma. Repite esto cada vez que repitas el mantra. Esto obliga a mantener la concentración y equilibrar ambos hemisferios del cerebro, pero de forma divertida para tus hijos.
  • Otra forma de añadir diversión es recitando el mantra un minuto en alto, uno susurrando y uno en silencio, para luego volver a uno susurrando y últimamente en alto. Si dispones de más tiempo, añade minutos de forma equilibrada.
Mudra para mantra SA TA NA MA

2.I’m happy, I’m good (Soy feliz, estoy bien)

¿Están aprendiendo inglés tus hijos? Entonces, este mantra para niños es ideal para ellos. Tanto si decides repetirlos en inglés como en español, este mantra sirve para calmar a los niños. Si están pasando un mal día o un mal momento en general, repetir esta frase les hará sentir mejor. Puedes hacerlo con la compañía de una melodía.

3.Adi Shakti

Shakti es la energía que tenemos en nuestro interior, en el cristianismo también se asocia con el espíritu. Por lo tanto, el mantra Adi Shakti apela a la energía primordial. El propósito de repetir este mantra es eliminar cualquier miedo que tu hijo pudiera sentir.

Aunque el mantra es más largo en su origen, pueden empezar repitiendo lo siguiente:

  • Adi Shakti, Adi Shakti, Adi Shakti, Namo Namo

Si te atreves con más o tus niños son mayores, añade:

  • Sarab Shakti, Sarab Shakti, Sarab Shakti, Namo Namo
    Prithum Bhagawati, Pritum Bhagawati, Pritum Bhagawati, Namo Namo
    Kundalini, Mata Shakti, Mata Shakti, Namo Namo.

4.Om Ah Hum

OM es, quizá el mantra más conocido. Es el sonido Universal y pronunciarlo trae un sentimiento de paz a nuestro interior. El mantra completo de Om Ah Hum tiene como objetivo eliminar pensamientos negativos.

Puedes acompañar este mantra para niños con distintos movimientos de manos para hacerlo más divertido.

Mantra OM AH HUM

Beneficios de la meditación en niños

Ahora que ya hemos compartido cuatro de los mantras más utilizados entre los más pequeños, vamos a abordar cuáles son sus beneficios.

Tal y como hemos mencionado con cada mantra, el propósito principal es conseguir un equilibrio entre cuerpo, mente y alma. Llevar esta práctica diaria puede ayudar a tus hijos a reducir su nerviosismo e hiperactividad. Las vibraciones que emiten estos mantras tienen un efecto sanador, da igual si eres niño o adulto.

Además también es beneficioso para:

  • Aumentar la concentración
  • Incrementar el positivismo
  • Reducir la ansiedad
  • Conectar con su interior
  • Saber estar presente

Cómo meditar con los niños utilizando un mantra.

A veces el término meditación podría generar estrés en sí porque parece una práctica difícil, pero no lo es. Para meditar solo bastar con estar.

Sin embargo, es importante crear un hábito o rutina diarios para tener éxito. Si, además, el propósito es hacerlo con niños, crea una rutina divertida alrededor de la meditación.

Lo principal es:

  • Meditar todos los días a la misma hora
  • Encontrar un sitio tranquilo para meditar

Una vez hayas dado respuesta a estas dos cuestiones, ve a tu lugar escogido.

Siéntate con la espalda erguida e invita a tu hijo/a a que haga lo mismo. Recuerda que los más pequeños imitan lo que hacemos.

Puedes poner las palmas de tus manos boca abajo si necesitas asentarte, o boca arriba si quieres recibir la energía del Universo. Para algunos de los mantras existen ya mudras, pero si no, siempre puedes cerrar el flujo de energía juntando tu dedo índice y pulgar. 

Cierra los ojos y recita los mantras para niños que hayas escogido. En función de la edad de tus hijos, establece un tiempo coherente. Cinco minutos puede ser suficiente para empezar, pero si ves que les divierte, auméntalo a diez minutos.

En muchos casos, la gente se pregunta si está meditando bien. En realidad, no hay una buena o mala forma de meditar. Simplemente establece este hábito con tus hijos y disfruta del momento con ellos.

Esperamos que este artículo sea de su interés y comiences a meditar con el mantra que mas te resuene.

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